martes, 30 de septiembre de 2014

ENTREVISTA ROLLING STONE, JULIO 1969 (COMPLETA).


Entrevista por Jerry Hopkins, Rolling Stone, Julio 1969. Traducido del inglés por Raúl Lino Villanueva.


Durante la semana que lo entrevisté, en 1969, los Doors habían sido prohibidos en St. Louis y en Honolulu por cargos de exhibicionismo y ebriedad levantados contra Morrison después de un recital en Miami. Nuestro primer encuentro fue en las oficinas de los Doors (ubicados convenientemente tan cerca del sello discográfico Elektra como de varios cabarets de topless) y fuimos a conversar a un bar de las inmediaciones, llamado del día, así que fue solo cerveza. Nos sentamos en una mesa mientras un pequeño grupo de habituales, desparramados a lo largo de la barra, se invitaban vueltas (rondas) y más vueltas y contaban historias en voz muy alta. Cuando Morrison entró, nadie pareció prestarle especial atención y no era que no lo hubieran reconocido debido a la flamante barba que se había dejado crecer desde su visita a Miami, sino que allí era un parroquiano más. Cuando el grabador empezó a diferenciar la voz de Morrison de las otras voces del bar, estábamos hablando de música, de los temas "viejos pero buenos" y de como todo el mundo (los Beatles, por ejemplo) parecía estar gritando que lo que había que hacer era volver (get back).
Es country y blues, eso es lo que es. La gente tiene nuevas fuentes de información, ha llegado bastante lejos y luego se detuvo. Entonces, ahora, vuelve a esta forma básica de música. Habrá  una nueva síntesis, quizá dentro de dos o tres años. Parece funcionar en ciclos así es lo que hoy dura una generación.

¿Te refieres a una nueva síntesis de country y blues?
No se, tío. Eso es lo que fue el rock & roll. No se. Hay muchos otros elementos que ahora la gente conoce, como la música india, la oriental, la africana y la electrónica. Probablemente será una síntesis bastante delirante. Creo que en este país seguimos volviendo al blues y al country porque son nuestras dos formas musicales nativas. Creo que... ¿sabes que podría pasar? Los grandes genios musicales que se han venido dedicando a la música clásica podrían meterse en la música popular.

¿No crees que ya hay algunos acercamientos así? Gente com Van Dyke Parks y...
No he escuchado lo que hace, así que no puedo opinar. No he escuchado ninguno de los que hoy hacen, como nosotros, música de alcance másivo... Creo que no hay ninguna mente tan poderosa como la de Bach, por ejemplo. No creo que haya actualmente ninguna mente poderosa trabajando en el campo másivo. Somos todos bastante funky. Tenemos hermosas cualidades. Pero no creo que haya ningún gran genio musical trabajando en el esfera popular. Hay grandes poetas y letristas y compositores de melodías, pero no hay grandes conceptos.
Pero, ¿sabes?, muchas personas como Mozart fueron prodigios; escribieron obras brillantes a edades muy tempranas. Eso es probablemente lo que va a suceder: va a aparecer un chico brillante y se va a hacer popular. Puedo imaginarme un artista solitario con un montón de cintas y cosas eléctricas...como una extensión del sintetizador Moog: un teclado con la riqueza y la complejidad de toda una orquesta. Hay alguien por ahí, trabajando en un sótano, inventando una forma musical completamente nueva. Nos vamos a enterar en un par de años. Pero quienquiera que sea, me gustaría que fuera realmente popular, que tocara en grandes recitales, no solo en álbumes. En el Carnegie Hall, en bailes...si es que se puede bailar con su música.....
Por baile quiero decir que no sea un tipo de espectáculo para simplemente sentarse y escuchar. Que haya apretujones, ¿me entiendes?

La mayoría de tus recitales de ahora son del tipo de sentarse y escuchar, ¿no?
Si, pero siempre intento que se pongan de pie, que se sientan libres de desplazarse adonde quieran. No es para precipitar una situación de caos. Es.....¿como poder soportar el anclaje a una silla y ser bombardeado con todo este ritmo intenso y no querer expresarlo físicamente mediante el movimiento? Me gusta que la gente este libre, no encadenada. (Pausa). Hace mucho tiempo que no tocamos.



Unos tres meses, más o menos. ¿Correcto?
Si. La próxima actuación que tenemos programada es en la Plaza de Toros de la ciudad de México. Y mientras estemos ahí vamos a hacer un recital en una de las grandes discotecas de esa ciudad, a beneficio de las Naciones Unidas. Así que espero llegar a todos los niveles sociales. Después de lo de México, hacemos Chicago, St Louis y Minneapolis. En julio. Luego, algo en el Teatro Aquarius de Los Angeles, en el que Elektra (compañía discográfica) reservo todos los lunes por ocho semanas; son las noches que habitualmente cierran. Tal vez hagamos algunas presentaciones sorpresa en el Whisky. Sin anunciarnos, sin hacer publicidad..... Solo aparecer y tocar unos temas de cuando en cuando.

Muchas veces se dijo que te gustaría volver a hacer algo así.
Recuerdo que algunas de las mejores giras que hicimos fueron en lugares pequeños. Los recitales son bárbaros, pero se convierten en un fenómeno de multitudes que no tiene mucho que ver con la música. En un pub, o discoteca pequeña hay un ambiente distinto, pueden verte transpirar y tu puedes verles a ellos. Y hay mucha menos tontería. En un gran recital no te puede ir mal. Logras juntar a toda esa gente y no importa mucho que es lo que haces. En un local pequeño, tienes que atrapar a la gente con la música. Si no haces bien las cosas, se dan cuenta.

¿Es más difícil quedar mal parado en un recital?
Sí, es casi imposible, porque ya la pura excitación del encuentro, la masa de gente mezclada, generan algo semejante a la electricidad, y eso tiene que ver con la música. Es emocionante, pero no es música. Es histeria colectiva.

Una vez me dijiste que en un Púb., cuando estáis trabajando noche tras noche, tienes la oportunidad de componer y crear un poco durante la actuación, cosa que no es posible cuando das un gran concierto de cuando en cuando.
Correcto. Además, disfruto trabajando. No hay nada más divertido que tocar para la gente. Puedes improvisar durante un ensayo, pero es como un ambiente muerto. No hay retroalimentación con el público. No hay tensión, en verdad, porque en un pub, con poco público tienes la libertad de hacer cualquier cosa. Igual sientes la obligación de hacerlo bien, no puedes hacer cualquier cosa; hay gente mirando. Entonces aparece esa tensión hermosa. Hay libertad y, a la vez, la obligación de tocar bien. Puedo trabajar todo el día, ir a casa, ducharme y después tocar dos o tres tandas en el Whisky, tío, me encanta. Como a un atleta le encanta correr y mantenerse en forma.

¿Cómo empezaste con esto? ¿Cómo decidiste que ibas a ser músico?
Creo que tenía el deseo reprimido de hacer algo así desde que oí.....¿Sabes?, el nacimiento del rock & roll coincidió con mi adolescencia, con mi toma de conciencia. Fue en verdad apasionante, a pesar de que en ese momento no podía, racionalmente, permitirme fantasear con  hacerlo alguna vez. Pienso que durante todo ese tiempo estuve acumulando en mi subconsciente todas mis inclinaciones y las músicas que escuchaba. Entonces, cuando finalmente sucedió, mi subconsciente había preparado todo.
No lo pensé. Solo se dio, estaba ahí. Nunca canté. Ni se me había ocurrido. Pensaba que iba a ser escritor o sociólogo, tal vez dramaturgo. Nunca iba a conciertos; fui a uno o dos, como mucho. Vi algunas cosas por televisión, pero nunca fui parte de eso. Sin embargo, oía en mi cabeza toda una situación de recital. Con una banda y canto y publico, mucho publico. Esas primeras cinco o seis canciones que compuse..... Yo solo estaba tomando notas de un recital de rock que sucedía dentro de mi cabeza. Y una vez que había escrito las canciones, tenía que cantarlas.



¿Cuándo fue esto?
Hace aproximadamente tres años. Yo no estaba en un grupo ni nada. Termine la universidad y me fui a la playa. No estaba haciendo nada en particular. Por primera vez era libre. Había estudiado, si parar, durante quince años. Era un verano cálido, sensacional, y empecé a oír canciones. Creo que todavía tengo el cuaderno con las canciones escritas ahí. Esta especie de concierto mítico que oí..... Me gustaría intentar reproducirlo alguna vez, ya sea en la realidad o en un disco. Me gustaría reproducir lo que oí en la playa aquel día.

¿Alguna vez tocaste un instrumento?
Cuando era chico intente un tiempo con el piano, pero no tenia la disciplina suficiente como para seguir.

¿Durante cuánto tiempo?
Solo unos meses. Creo que llegue al libro del tercer nivel.

¿Ahora tienes ganas de tocar un instrumento?
En realidad, no. Toco las maracas. Puedo tocar unas pocas canciones en el piano. Son invenciones mías, nada más, así que no es música en serio; es ruido. Puedo tocar una canción. Pero tiene solo dos cambios, dos acordes, es bastante básica. Me gustaría mucho poder tocar la guitarra, pero no tengo las ganas suficientes como para hacerlo. (Pausa). ¿Tú tocas algo?

No....
Leí un libro que escribiste, The Hippie Papers (El periódico hippie). Había buenos artículos. He pensado en escribir para la prensa underground, porque no se de ningún otro lugar en el que puedas tener una idea y verla impresa de manera casi inmediata. Me gustaría escribir una columna para periódicos underground. Contar cosas que veo. No ficción, sino crónicas. Simplemente tratar de hacer informes precisos de cosas que presencio, especialmente en Los Angeles. Supongo que tengo miedo de desperdiciar en el periodismo muchas buenas ideas. Si las mantuviera en mi cabeza durante el tiempo suficiente podrían convertirse en algo. A pesar de que hubo algunos buenos escritores que incursionaron en el periodismo: Dickens, Dostoievsky...y, por supuesto, Mailer es un periodista contemporáneo.
Mailer inclusa saco una novela, un capitulo por mes, con fecha de cierre y todo "Esquire"... Y es brillante. El sueño americano. Probablemente una de las mejores novelas de la última década. Es interesante... mucho buen material es concebido específicamente para diarios y revistas, así como mucha música buena es concebida para un disco: todos son cosas descartables, cosas a disposición prácticamente de cualquiera, por poco dinero y que después se tiran o se cambian, o uno se deshace de ellas bastante rápido. Eso hace que muchas formas de arte sean muy transitorias...
Si, me encanta eso. ¿A ti no? Eso es lo que amo de las películas: son tan perecederas.... Una sola gran explosión atómica y todo el celuloide se derretiría. No habría películas. Hay una escena estupenda en un libro llamado Only Lovers Alive (Solo los amantes viven). ¿Lo leíste?

Si. ¿No se supone que los Stones lo iban a llevar al cine?
Si, hace mucho tiempo. Si se hubieran juntado, hubieran hecho algo realmente bueno. De cualquier modo, en esa escena, un tipo esta en territorio enemigo -los chicos han heredado la tierra; todos los adultos se han suicidado- y por la noche entra a  tropezones en un edificio abandonado y oye un ruido extraño. Resulta que es una pandilla de chiquillos de entre 6 y 12 años, reunidos alrededor de un televisor que no funciona, y uno de ellos esta imitando los viejos programas de televisión. Creo que eso es hermoso. Y es por eso que me gusta tanto la poesía: porque es tan eterna. Mientras haya gente, se podrán recordar palabras y combinaciones de palabras. Nada puede sobrevivir a un holocausto salvo la poesía y las canciones. Nadie puede recordar una novela completa. Nadie puede describir un filme, una escultura, una pintura. Pero en tanto y en cuanto haya seres humanos, las canciones y la poesía pueden continuar.

¿Cuando comenzaste a escribir poesía?
Creo que cuando estaba en quinto o sexto grado escribí un poema llamado "The Pony Express". Ese es el primero que recuerdo. Era una especie de balada. Sin embargo, nunca pude terminarlo bien. Siempre quise escribir; pero imaginaba que no seria bueno a menos que, de algún modo, mi mano tomara el lapicero y empezara a moverse sin que yo decidiera nada. Como escritura automática. Pero nunca sucedió. Escribí algunos poemas, por supuesto.
Por ejemplo, escribí "Horse Latitudes" cuando estaba en la secundaria. Durante la secundaria y la universidad guardaba un montón de cuadernos y después, cuando termine, por alguna estúpida razón -un acto sabio, tal vez- los tire todos a la basura. No se me ocurre nada que quisiera tener ahora más que esos dos o tres cuadernos perdidos. Estuve pensando en hacerme hipnotizar o tomar pentotal para tratar de acordarme, porque escribía en esos cuadernos todas las noches. Pero tal vez, si nunca los hubiera tirado, jamás habría escrito nada original, porque eran más que nada una acumulación de cosas que yo había leído o escuchado, como citas de libros. Pienso que si no me hubiera deshecho de ellos nunca habría sido libre.



¿Tienes algunas canciones que te gusten más que otras?
Te digo la verdad: no las escucho demasiado. Hay canciones que me gusta hacer en vivo más que otras. Me gusta cantar blues, esos largos trips de blues, liberados, donde no hay un comienzo ni un final determinado. Me meto en un ritmo y puedo seguir inventando cosas. Y todos están haciendo solos. Me gusta más ese tipo de canción que una canción. Empezar con un  blues y ver adonde nos lleva

Improvisaciones...
Sí. Necesitamos otra canción para este álbum. Nos estuvimos devanando los sesos tratando de pesar cual seria. Estábamos en el estudio y empezamos a tirar todos esos temas viejos. Trips de Blues. Clásicos del rock. Al final tocamos más o menos una hora y recorrimos todas la historia de la música rock, empezando por el blues, pasando por el rock & roll, la música surf, latina, todo. Lo llame "El rock esta muerto". Dudo que alguien lo escuche alguna vez.

Hace poco se dijo que pensabas que el rock esta muerto. ¿Crees eso realmente?

Es lo que hablábamos antes acerca del movimiento de vuelta a las raíces. El destello inicial se acabo. Lo que llaman rock, lo que se llamaba rock & roll, se volvió decadente. Y después hubo un revival del rock que comenzaron los ingleses. Fueron muy lejos. Era algo articulado. Después tomo conciencia de si mismo, lo que creo que significa la muerte de cualquier momento. Se volvió artificioso, enredado y medio incestuoso. La energía había desaparecido. Ya no hay fe.
Para que cualquier generación se afirme como entidad humana consciente, creo, tiene que romper con el pasado, porque obviamente los chicos que nazcan no van a tener mucho en común con lo que nosotros sentimos. Van a crear su propio sonido particular. También influyen cosas como las guerras y los ciclos económicos. Probablemente se pueda explicar el rock & roll diciendo que fue algo que ocurrió después de terminada la Guerra de Corea, y que había una depuración psíquica... Parecía existir la necesidad de una explosión subterránea, como una erupción. Así que, tal vez, cuando termine la Guerra de Vietnam.... Probablemente lleve un par de años; es difícil estar seguro, pero es posible que las muertes terminen en un par de años y nuevamente habrá una necesidad de que una fuerza vital se exprese, se imponga.

¿Crees que vas a ser parte de eso?
Sí, pero seguramente voy a estar haciendo algo distinto para entonces. Es difícil de decir. Quizá sea un ejecutivo en una gran empresa....

¿Alguna vez te has visto en serio en ese papel?
La imagen me gusta un poco. Una gran oficina. Una secretaria.....

¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Como poeta? ¿Como estrella del rock? ¿Como qué?
No tengo mucho feedback, excepto por lo que leo. Me gusta leer lo que escriben sobre ese tema. Solo en esa oportunidad recibo algún tipo de evolución. Vivir en Los Ángeles no es gran cosa. Es una ciudad anónima y llevo una vida anónima. Nuestro grupo nunca alcanzo a ser el fenómeno de masas en que se convirtieron otros; jamás tuvimos adulación masiva. Así que nunca me afecto demasiado. Pienso que me veo a mi mismo como a un artista consciente que persevera día tras día, que asimila información. Me gustaría tener un teatro propio. Estoy muy interesado en eso. Igual, me sigue gustando cantar.

Tengo la sensación de que mucho gente del rock realmente no guarda mucho o ningún respeto por las formas, en el sentido de que nunca enfrentan el hecho de ser cantantes de rock o músicos de rock. En lugar de eso, siempre dicen que en realidad son músicos de jazz o cineastas...
Entiendo lo que quieres decir. De hecho, la mayoría de los músicos y cantantes de rock realmente disfrutan de lo que hacen. Seria psíquicamente irritante hacerlo solo por el pan. Creo que lo que jode es la mierda circundante que la prensa, los columnistas chismosos y las revistas de fans les echan encima. Una persona que es baterista o cantante o guitarrista esta disfrutando de lo que hace, y de pronto todo el mundo le tira en el camino toda esta mierda ajena. Entonces empieza a dudar de su motivación. Siempre hay un grupo de gente que por la razón que fuere -estos son los aduladores- provoca tu sensibilidad. Entonces sientes un poco de vergüenza y frustración por lo que haces. Es una pena. Es realmente muy malo. Ojala pudiera ser más específico, pero creo que entiendes lo que quiero decir.

¿Sentiste que esto te pasase a ti?
Si, tengo que admitir que si. Tal vez seria mejor no leer ninguna critica. Muchas de las críticas -comentarios, ese tipo de cosas- son útiles. Pueden enriquecer realmente tu viaje; darte buenas ideas. Pero nunca lo sabes cuando empiezas a leer algo. Puede hacerte aparecer como un idiota. Algunas son una experiencia iluminadora, ennoblecedora, y muchas son solo... Pero no lo sabes cuando empiezas...




¿Como reaccionas frente a lo que se ha escrito sobre ti?
Por ejemplo, ¿hay algo peor que una fotografía verdaderamente mala? Una foto puede hacer que cualquiera parezca un santo, un ángel, un tonto, un demonio, una nada. Mucho es suerte y mucho es malicia. Y mucho es idolatría. Una foto mala puede perturbarte durante un largo rato. Sabes que no eres tú, pero alguien ha elegido mostrarte así.

Oí que ibas a Nueva York a colaborar en la campaña de Mailer.
Si, bueno, supongo que la verdadera razón por la que no fui fue porque... Bueno, los motivos por los que hubiera ido eran que estaba interesado en la mecánica real de la organización política, y además porque creo que el tipo seria un buen intendente. Creo que lo que me disuadió fue que no soy residente de Nueva York. Además, ni siquiera se si hubiera sido muy útil que yo estuviera en la campaña. Estoy seguro de que necesitan toda la ayuda que puedan conseguir, pero no creo que estando ahí hubiera ayudado mucho a nadie.

¿Que quieres decir con la "mecánica de la política"?.
No se nada de eso. Puedes leer mucho y hablar con mucha gente, pero creo que a menos que te metas en serio y veas algo en funcionamiento, no puedes comprender de qué se trata. Pero no estoy más interesado en el funcionamiento político que en los viajes espaciales o la microbiología o cualquier otra cosa. Es algo de lo que casi no sé nada, en sentido práctico. Me hubiera gustado haber ayudado. Creo que, con el correr de los años, Mailer ha adquirido una postura moral cada vez más compleja y rica, y considero que tiene mucha imaginación. Creo que, dado que reside en Nueva York desde hace años, probablemente él sabe qué necesitan. Me gusta su idea de convertirla en ciudad-Estado. Tiene sentido que cada barrio tenga su propio intendente, porque Nueva York es un lugar especial. Es más que sólo otra ciudad. Debería tener algún tipo de independencia política.

Una pregunta que ya te han hecho innumerables veces: ¿te ves en algún puesto político? Te estoy devolviendo una cita tuya, cuando describiste a los Doors como “políticos eróticos”.
Es que yo, mientras crecía, estuve bastante expuesto a los medios de comunicación. Siempre había diarios en casa, así que empecé a leerlos. Y me fui dando cuenta gradualmente, como por ósmosis, de su estilo, de cómo abordaban la realidad. Cuando entré en el campo de la música me interesaba asegurarme algún lugar en el mundo de la prensa, me puse a intentar algunas cosas y sabía instintivamente cómo hacerlo. Buscan frases y citas con algún atractivo que puedan usar para los epígrafes, algo en que basar una nota para que tenga respuesta inmediata. Es la clase de frase que significa algo, pero que es imposible de explicar. Si trato de explicar qué significa para mí, perdería toda su fuerza.

Manipulación de medios deliberada ¿Correcto? Se me ocurren dos preguntas ¿Por qué elegiste esa frase? ¿Crees que es bastante fácil manipular los medios?
No sé si es fácil, porque se te pueden volver en contra. Pero, bueno, ése fue sólo un periodista. Yo sólo respondí a su pregunta. Desde entonces mucha gente tomó la frase y la hicieron bastante densa, pero en realidad era sólo… Yo sabía que el tipo iba a usarla y sabía que imagen iba a dar. Sé que todo lo que uno retiene de un artículo son unas pocas frases clave. Entonces quería una frase que permaneciera en la cabeza.

  Creo que es más difícil manipular la televisión y el cine, que la prensa. La prensa fue fácil para mí, en cierto sentido, porque tengo inclinación por la escritura y entiendo tanto la escritura como la mente de los escritores; trabajamos con el mismo medio, la palabra impresa. Así que eso ha sido bastante sencillo. La televisión y el cine son bastante más difíciles y todavía estoy aprendiendo. Cada vez que vuelvo a la televisión estoy un poco más relajado y soy un poco más capaz de comunicarme abiertamente y controlarlo. Es un proceso interesante.

¿Esto explica tu fascinación por el cine?
Me interesa el cine porque para mí es el arte que más se aproxima al flujo de conciencia real, tanto de la vida onírica como de la percepción del mundo de todos los días.




Cada vez te metes más en el cine…
Sí, pero sólo terminamos una película, Feast of Friends, que fue realizada justa al final de un renacimiento espiritual y cultural que ahora está prácticamente terminado. Es parecido a lo que sucedió en Europa cuando terminó la plaga que diezmó a la mitad de la población. La gente bailaba, se ponía ropa colorida. Era una especie de primavera increíble. Algo así va a producirse otra vez, pero por ahora se acabó, y la película fue hecha cuando estaba terminando.

  Ahora estamos trabajando en otro filme, un largometraje, que no creo que vaya a tener mucho potencial comercial. También estoy trabajando en un guión cinematográfico con Michael MacClure. ¿Conoces a Michael? Se llama The Adept; está basada en una novela inédita de Michael. El escribe a máquina y nos sentamos con la novela en la mano y nos ponemos a inventar. Es una historia norteamericana contemporánea. Me hace acordar a El Tesoro de la Sierra Madre. Trata de tres tipos en busca de un tesoro psíquico… Un joven llamada Nicholas, que vive en Nueva York; un amigo llamado Rouke, que es un revolucionario convertido en neocapitalista; los dos tienen pelo largo, viajan a México y se encuentran con un tipo negro llamado Derner. Se aventuran en el desierto para encontrarse con un gendarme mestizo y hacerse de un botín. No voy a revelar todo el argumento. Estamos buscando un productor.

¿Cuánto de “Feast of Friends” es tuyo? Dejando a un lado lo que se ve. Los aspectos técnicos, el armado. ¿Cuánto hiciste de eso?
En principio, era un pequeño equipo que nos seguía a todos los recitales durante tres o cuatro meses, hasta el último en el Hollywood Bowl (a mediados de 1968). Después hicimos una pequeña gira por Europa y, mientras estábamos ahí, el editor Frank Lisciandro y el fotógrafo Paul Ferrara empezaron a editar el material. Volvimos, miramos una especie de borrador y se lo mostramos a algunas personas. A nadie le gustó demasiado y muchos estaban decididos a abandonar el proyecto. Yo también pensaba parecido. Pero Frank y Paul querían una oportunidad y se la dimos. Yo colaboré con ellos en el trabajo fino de la compaginación e hice algunas buenas sugerencias con respecto a la forma que debería tener. Después de reducir el material, creo que logramos hacer un filme interesante.

  Me alegra que lo hayamos terminado. Creo que es una película atemporal. Me alegro de que exista, quiero verla de cuando en cuando, con el correr de los años, y volver a ver lo que estábamos habiendo. ¿Sabes?, es interesante ….. La primera vez que vi la película estaba bastante perplejo, porque al estar en el escenario y ser una de las figuras principales del filme sólo lo había observado desde mi perspectiva. Después, ver una serie de cosas sobre las que yo pensaba que tenía control, verlas como realmente fueron…De pronto me di cuenta de que en algún sentido yo era una simple marioneta, manejada por un montón de fuerzas que apenas comprendía. Fue medio terrible.

¿A qué fuerzas de refieres? Sin ponernos paranoicos, por supuesto. (Risas).
Bien, creo que lo que quiero decir es que había mucho más. Mucha actividad a mi alrededor, que yo creía comprender…. Bueno, viendo la película entendí que era consciente de una porción muy pequeña de la realidad, apenas una pequeña marquita solitaria en la pared. Había todo un estadio ahí afuera.

Recuerdo una parte del filme en la que estás acostado boca arriba y sigues cantando…. Eso muestra lo teatral que te has vuelto en tus shows ¿Cómo se desarrolló esta teatralidad? ¿Fue algo consciente?
Creo que en un pub el histrionismo estaría un poco fuera de lugar, porque el ambiente es demasiado chico y sería un poco grotesco. En un gran recital me parece que es directamente…necesario, porque se trata de algo más que de un acontecimiento musical. Se vuelve un espectáculo. Y cada vez es distinto. Pienso que ninguna actuación es igual a otra. No puedo responder muy bien a eso. No tengo mucha conciencia de qué es lo que pasa, no me gusta ser muy objetivo al respecto. Me gusta dejar que las cosas pasen, dirigirlas un poco en forma consciente, quizá, pero seguir un poco las vibraciones que me produce cada circunstancia en particular. No planeamos los aspectos teatrales. Casi nunca sabemos qué temas vamos a tocar.



Mencionaste que había ciertas canciones que te gustaba cantar más que otras, las que te dejan lugar para la improvisación. Supongo que te refieres a temas como “The End” y “The Music’s Over”….
Una vez que se graban en disco, se ritualizan y se vuelven estáticas. Esas canciones eran libres, cambiaban constantemente, pero una vez que las pasamos al disco fue como si se hubieran detenido. De todos modos, estaban en el punto máximo de su efecto, así que realmente no importaba. No…Me refiero a la clase de temas en que los músicos empiezan a zapar. Arrancan con un ritmo y no sabes cómo van a terminar, ni cuánto van a durar, ni de qué se trata, hasta que se termina. De ese tipo de temas es de los que más disfruto.

Te estabas refiriendo a improvisación instrumental más que vocal…
No…. a las dos. Creo que me refería a algo semejante al blues. Tomo un ritmo, un río de sonido que fluye, y puedo relajarme por completo y no preocuparme por el tiempo ni por cómo va a empezar o terminar, o qué voy a decir. Pero no a todo el mundo le gusta escuchar eso.

¿Así fue como empezó “Celebration of the Lizard”?
Lo construí sobre la base de fragmentos de otros temas. No fue un desarrollo verdaderamente natural, y no funciona porque no fue creado espontáneamente. Fue armado en diversas ocasiones a partir de elementos ya existentes; no tuvo un núcleo generativo desde el cual crecer. Todavía creo que tiene posibilidades. Sólo pienso que sí lo hacemos deberíamos volver al concepto en crudo y empezar todo de nuevo. Podemos tocarlo en una versión de media hora. Tal vez veamos resurgir esa cosa. No me interesa tanto, igual. Nunca llegó a buen término, y es así como perdí interés.

Cuando estás escribiendo, ¿diferencias conscientemente entre un poema, que es algo para imprimir, y la letra de una canción, algo para ser cantado?
A mí las canciones me vienen con la música. Un sonido o un ritmo, primero; después le pongo palabras lo más rápido que puedo para mantener la sensación inicial, hasta que la música y la letra vienen casi simultáneamente. Con un poema no hay necesariamente música.

Sin embargo, suelo existir un sentido del ritmo…
Correcto. Correcto. Un sentido del ritmo y una cierta música. Pero una canción es más primitiva. Por lo general tiene una rima y una métrica básicas, mientras que un poema puede ir a cualquier lado.

Bien ¿quién aporta la música que oyes cuando estás escribiendo? ¿La banda? ¿O es algo dentro de tu cabeza?
Bueno, la mayoría de los temas que escribí me vinieron así. No soy un compositor muy prolífico. La mayoría de las canciones que hice las escribí bien al principio, hará unos tres años.

En los primeros tres álbumes, la autoría de todas las canciones está atribuida a los Doors. Pero entiendo que en el próximo álbum van a poner el nombre de cada compositor, individualmente. ¿Por qué?
Al principio era yo quien componía la mayoría de las canciones, letra y música. En cada nuevo álbum Robbie contribuyó con más temas, hasta que finalmente este álbum está prácticamente repartido entre él y yo. Tenemos visiones de la realidad muy diferentes, distintas cosas para señalar. Entonces sentí que ya era tiempo. Somos una sociedad ¿ves?, artística y financieramente. Compartimos todo en partes iguales. Al principio esto era más bien para mantenernos unidos, y ahora que la unidad no está tan en riesgo pensé que era tiempo de que la gente supiera quién estaba diciendo qué. Así que éste va a ser el primer álbum en el que daremos créditos de autoría, y creo que vamos a seguir haciéndolo.



¿Cómo difiere tu visión de las cosas de la de Robby? ¿El es más, digamos, romántico? ¿O…qué?
No estoy seguro. Vas a tener que descubrirlo por tu cuenta. La verdad es que no estoy seguro. Musicalmente, como guitarrista, él es más complejo –cambios de acordes, hermosas melodías y eso- y lo mío está más en el estilo del blues: largo, errático, básico y primitivo. Es simplemente que la diferencia entre dos poetas cualesquiera es muy grande.

Al principio, muchas de las canciones…., Robby o yo veníamos con una idea básica: letra y melodía. Pero, después, todos los arreglos y la generación real del tema se producían noche tras noche, día tras día, ya fuera en ensayos o en escenarios. Cuando nos convertimos en un grupo que hacía recitales y grababa discos, y cuando nos contrataron para realizar tantos álbumes por año, tantos singles cada seis meses, ese proceso natural, espontáneo, no tenía la oportunidad de darse como se había dado en los comienzos. Tuvimos que crear canciones en el estudio. Lo que empezó a pasar es que Robby o yo veníamos con el tema y los arreglos ya completos en la cabeza, en lugar de sacarlos lentamente.

¿Crees que esto perjudicó tu obra?
Sí. Si no hiciéramos más que grabar, probablemente estaría todo bien. Pero hacemos otros cosas, además, entonces no tenemos suficiente tiempo como para dejar que todo suceda como debería. Nuestro primer álbum, que le gustó a mucha gente, tiene una cierta unidad de ánimo. Tiene una intensidad…porque es el primero. Y lo hicimos en un par de semanas, esto es todo lo que nos llevó grabarlo. Salió después de prácticamente un año de dedicarnos casi exclusivamente a tocar en presentaciones, todas las noches. Estábamos verdaderamente frescos e intensos, y juntos.

Esto fue en Electra, por supuesto. Pero ustedes habían firmado antes con Columbia. ¿Qué pasó?
Al principio yo había escrito unas canciones y Ray y sus hermanos tenían una banda –Rick and the Ravens- y un contrato con World-Pacific. Habían intentado sacar un par de singles y no había pasado nada. Bueno, ellos todavía tenían un contrato para grabar más temas y ya nos habíamos juntado para ese entonces, así que entramos y cortamos seis temas en más o menos tres horas. En ese momento, Robby no era parte de la banda. Pero John era el baterista, Ray estaba al piano, yo cantaba y estaban sus dos hermanos, uno tocaba el arpa, el otro la guitarra, y había una chica bajista…. no recuerdo su nombre.

Lo que obtuvimos fue un demo en acetato y tres copias impresas. Las llevé a todos los lugares habidos y por haber. Ir a las compañías discográficas…Acerté con la mayoría: entraba por la puerta y le decía a la secretaría lo que quería. A veces te decían que dejaras tu teléfono y a veces te hacían pasar para que hablaras con otra persona. El juego de la recepción. En Columbia se interesaron. La primera persona a la que ve cualquiera que va a Columbia es al jefe de investigación y desarrollo de talentos. En realidad, la primera persona es su secretaria. Les gustó.




Ese era Billy James…
Sí, y una chica llamada Joan Wilson era su secretaria. Me llamó por teléfono unos días más tarde y dijo que él quería hablar con nosotros. Conseguimos un contrato con Columbia por seis meses, durante los cuales iban a producir una cierta cantidad de temas. Tener ese contrato fue como un incentivo para que siguiéramos juntos. Sin embargo, resultó que a nadie le interesaba producirnos en ese momento, así que pedimos abrirnos del contrato.

¿Antes de que hubieran pasado los seis meses?
Sí. Sabíamos que estábamos en camino y no queríamos quedar enganchados con un contrato a último momento. Nos dimos cuenta de que Columbia no era lo que parecía en lo que respecta a nosotros. Fue casi una suerte, en realidad. Con la compañía con la que estamos ahora tenemos una buena relación. Es bueno trabajar con ellos.

Bien, ¿y cómo fue que llegaron a Electra?
En ese momento Electra era muy nueva en el campo del rock…. Tenía a Love y el material inicial de Butterfield. Pero Butterfield todavía estaba en el blues, dentro de la bolsa del folk. Love fue su primer grupo de rock y representó su primer potencial en singles. Había sido más bien un sello chico, que sólo sacaba LPs. Después de que contrató a Love, el presidente de la empresa nos oyó tocar en Whisky. Creo que una vez me dijo que no le había gustado. Siguió viniendo dos o tres noches más y finalmente todo el mundo estaba convencido de que íbamos a tener mucho éxito. Así que nos contrató.

Dijiste que el primer LP fue fácil…
Rápido. Empezamos prácticamente enseguida y algunos de los temas sólo nos llevaron unas tomas. Hacíamos varias, sólo para asegurarnos de que no podríamos hacer una mejor. También es verdad que en un primer disco el sello no quiere gastar tanto; el grupo tampoco, porque son los grupos los que pagan por la producción del álbum. Eso es parte del adelanto por derechos de autor. No cobras nada por derechos hasta que hayas pagado el costo del disco. Entonces, ni el grupo ni la compañía discográfica se arriesgan con los costos. Así es como, por motivos económicos y porque ya estábamos listos, todo salió muy rápido.

¿Los álbumes siguientes fueron más trabajosos?
Más trabajosos y costaron mucho más, pero eso es lo lógico. Cuando ganamos un millón de dólares con cada álbum y de ahí salen singles que son hits, podemos darnos el lujo. No es siempre lo mejor, claro.

¿Por qué no hicieron un álbum en vivo?
Realmente no creo que haya llegado el momento. Debíamos hacer otras cosas. Porque tengo la idea de que cuando hagamos ese disco en vivo...Todavía no tengo una visión completa, pero supongo que mucho del material sería viejos clásicos del rock, y me refiero a clásicos del rock realmente viejos, de la era del rock & roll. Viejos blues, también.

¿Hay algún artista en particular, de las primeras épocas, que te guste realmente?
Es algo parecido a lo que siento respecto de los escritores. Hay tantos que no podría elegir uno. Demasiados como para mencionarlos. En serio. Creo que somos un país increíblemente dotado para la música popular, increíblemente rico. Pensé en la gente que surgió en los Estados Unidos en los últimos diez o veinte años. Realmente va a ser interesante hacer una retrospectiva del blues y del rock. Sucedió tan rápido. Desde un punto de vista histórico, probablemente se vaya a parecer al período de los trovadores en Francia. Estoy seguro de que se verá increíblemente romántico.

Míranos a nosotros. Somos increíbles. Supongo que me refiero a gente que anda en moto y que tiene autos veloces y ropa interesante, que dice cosas, que se expresa con honestidad. Gente joven. Sí, me parece romántico. Me alegro de estar vivo en esta época. Es increíble. Creo que la gente del futuro nos va a mirar con muy buenos ojos, porque se están dando muchos cambios y los estamos manejando con talento.

No sé si sacar el tema, porque se han dicho demasiadas cosas, y supongo que quiero ver tu reacción tanto como quiero saber la verdad. La cosa edípica de “The End”…¿Qué significa esa canción para ti?

Veamos… Edipo es un mito griego. Sófocles escribió sobre eso. Antes que él, no sé quién. Trata de un hombre que, sin saberlo, mata a su padre y se casa con su madre. Si, diría que hay algo parecido, definitivamente. Pero, para ser sincero, cada vez que escucho esa canción significa una cosa diferente para mí. Realmente, no sé que intentaba decir. Empezó simplemente como una canción de despedida.

¿Despedida de quién, o de qué?
Probablemente de una chica, pero podría verla como la despedida de algún tipo de infancia. Realmente, no sé. Pienso que es suficientemente compleja y universal en su imaginería como para que sea casi cualquier cosa que quieras. No me importa lo que los críticos escriban, ni nada de eso, pero hubo una cosa que me molestó: una noche fui al cine en Westwood  y estaba en una librería, o en un negocio tipo bazar, y una chica atractiva, inteligente –inteligente en el sentido de despierta y abierta- me reconoció y vino a saludarme. Y me preguntó acerca de esa misma canción. La chica había salido a dar un paseo con una enfermera; estaba con permiso de salida, por una hora o algo así, del Instituto Neuropsiquiátrico de la Universidad de California en Los Ángeles. Ella vivía ahí, había salido a dar una vuelta. Aparentemente había estudiado en la UCLA y se había pirado por drogas pesadas o algo, o ella misma se había internado, o alguien la había puesto ahí. Bueno, la cuestión es que dijo que esa canción era la favorita de mucha de la gente de su pabellón. Primero pensé: ¡Oh, tio…Y esto fue después de hablar un rato con ella; le había dicho que podía significar muchas cosas, como un laberinto o un rompecabezas para pensar; cada uno podría relacionarlo con sus propias vivencias. Yo no era consciente de que la gente se tomaba las canciones tan en serio y me hizo cuestionarme si no debería considerar las consecuencias.

¿Esta letra se relaciona de algún modo con tu familia?
No quiero hablar de eso. No quiero involucrar a nadie a menos que ellos lo deseen.

En tus primeras biografías se dice que tus padres están muertos. Pero tu familia está viva ¿Por qué inventaron esa historia?
No quería meterlos en esto. Es bastante fácil averiguar datos personales, si realmente quieres hacerlo. Cuando nacemos a todos nos toman las huellas de los pies, etcétera. Supongo que dije que mis padres estaban muertos como una especie de chiste. Tengo un hermano, también, pero hace como un año que no lo veo. No veo a nadie de mi familia. Esto es lo máximo que he contado de ellos.




Volviendo a la película, entonces: nunca se ha visto un público asediando tanto a un músico ¿Qué piensas en situaciones como ésa?
Es pura diversión. (Risas). En realidad, parece mucho más emocionante de lo que realmente es. En las películas todo está compactado, se empaqueta un montón de energía en un pequeño sitio… Toda vez que le imprimas una forma a la realidad, va a verse más intensa. A decir verdad, muchas veces fue muy emocionante, muy divertido. Lo disfruto; si no, no lo haría.

Dijiste el otro día que te gusta haber levantar a la gente de sus asientos, pero no crear intencionadamente un caos…
Nunca se ha ido de control, en realidad. Todo es como un juego, en realidad. Nosotros nos divertimos, los chicos se divierten, los policías se divierten. Es una especie de triángulo estrafalario. Nosotros sólo pensamos en salir a tocar buena música. A veces me extralimito y provoco a la gente un poquito, pero por lo general estamos ahí arriba tratando de hacer buena música y eso es todo. Cada vez es distinto. Hay diferentes grados de fiebre en el público que te está esperando. Así que sales al escenario y te enfrentas con ese torrente potencial de energía. Nunca sabes cómo va a salir.

¿Qué quieres decir con que a veces te extralimitas, con que provocas a la gente un poco?
Sólo digamos que estaba probando los límites de la realidad. Me daba curiosidad ver qué pasaría. Esto era todo: pura curiosidad.

¿Qué hiciste para probar los límites?
Empujé la situación hasta donde daba.

¿Y sin embargo las cosas nunca se fueren de control?
Nunca.

¿Y, en tu película, cuando se muestra a la policía sacando a los chicos del escenario no bien se suben? ¿Eso no representa una pérdida del control?
Tienes que mirarlo en su lógica. Si no hubiera policías ahí ¿alguien intentaría subir al escenario? Porque ¿qué van a hacer una vez que subieron? Una vez que están en el escenario, se quedan muy tranquilos, pacíficos. El único motivo para treparse al escenario es que hay una barrera. Si no hubiera barrera, no habría incentivo. Esa es toda la historia. Creo firmemente que es así: no hay incentivo, no hay ataque. Acción-reacción. Piensa en los recitales gratuitos que se dan en los parques: sin acción no hay reacción, si no hay estímulo, no hay respuesta. Es interesante, sin embargo, porque los chicos ponen a prueba a la policía. Uno siempre los ve caminando con sus armas y sus uniformes, parándose como los más recios de la cuadra, y todo el mundo se pregunta qué pasaría exactamente si uno los provocara. ¿Qué van a hacer? Creo que es algo bueno, porque les da a los chicos la oportunidad de poner a prueba a la autoridad.

Hay una serie de ciudades donde…Bueno, te arrestaron por obscenidad en New Haven. En Phoenix fue distinto…
En la mayoría de los casos uno se mete en problemas únicamente cuando…Digamos que alguien va caminando por una calle transitada y sin ningún motivo se saca toda la ropa y sigue andando…Se pueden hacer cosas, siempre y cuando estén en sintonía con el universo, con la naturaleza, con la sociedad, lo que sea. Si está en sintonía, si funciona, se puede hacer cualquier cosa. Si por alguna razón estás en una onda distinta de la que tienen los que están a tu alrededor, vas a joder la sensibilidad de todo el mundo. Y, entonces, o se van a alejar o te van a encerrar por eso. Así que todo es cuestión, para ellos, de ir demasiado lejos, o que todo el mundo esté en un viaje distinto esa noche, y entonces nada cuaja. Si las cosas conectan y encajan, hasta se puede zafar de un asesinato.

Mira la guerra. Mírala del siguiente modo: supón que hay un comando de muchachos, guerrillas, los tipos a los que mandan detrás de las líneas en Vietnam ¿si? Son asesinos entrenados. Su función es matar. Bueno ¿qué pasa si una noche a un tipo del grupo le encanta matar? Le gusta tanto que ni los demás pueden controlarlo. Simplemente, al tipo le gusta matar con tanta fruición que los demás dirán: “Hey, a todos nos gusta matar, pero esto está llegando demasiado lejos”. Creo que ese tipo de personaje ha sido examinado varias veces en libros y películas. Hay algunos tipos que son muy buenos asesinando, pero terminan en la corte marcial porque van más allá de lo que sus compañeros asesinos pueden tolerar. De todos modos…Eso es una metáfora de lo que estaba tratando de decir: es sólo una cuestión de sincronía.

¿Cómo se relacionan los Boinas Verdes de Vietnam con los Doors dando un recital?
Si le das a la gente lo que quiere, o lo que cree que quiere, te van a dejas hacer lo que se te ocurra. Pero si vas demasiado rápido para ellos y haces una jugada inesperada, los confundes. Cuando van a un encuentro musical, un concierto, una obra de teatro, lo que sea, quieren ser excitados, sentir que han tenido un viaje, algo fuera de lo común. Pero en lugar de hacerlos sentir como si estuvieran de viaje, como si estuvieran todos juntos, si en lugar de eso muestras un espejo y les muestras como son en realidad, lo que realmente quieren, y les muestras que están solos y no todos juntos, les repugna y se confunden. Y van a actuar de ese modo.

La única razón por la que en una ciudad hay policía, autoridades, es para mantener el orden, para mantener el statu quo: es decir, asegurar su posición de poder, dejando que la gente haga lo que quiera, siempre y cuando no genere caos. Estoy seguro de que a las autoridades no les importaría qué pasa acá o allá si la gente misma no empezara a confundirse. Diría que en esos casos lo que sucede es sólo que las autoridades perciben que se ha producido una ruptura del orden existente.

Hay una cita que te atribuyen y que aparece publicada bastante seguido. Dice así: “Me interesa cualquier cosa que tenga que ver con las revueltas, el desorden, el caos….”
“…. especialmente las actividades que parecen no tener sentido”.

Correcto. Esa ¿es otro ejemplo de la manipulación de los medios? ¿La inventaste para un periodista de un diario?
Si, definitivamente. Pero es cierto, además. ¿A quién no le fascina el caos? Más que eso, sin embargo, me interesa la actividad que no significa nada: una actividad libre. Juego. Actividades que no implican nada más que lo que son. Sin repercusiones. Sin motivación. Actividades libres. Creo que debería existir un Carnaval nacional, como el de Río de Janeiro. Debería haber una semana de jolgorio nacional, un cese de todo trabajo, de todo negocio, toda discriminación, toda autoridad. Una semana de libertad total. Sería un comienzo. Por supuesto, la estructura del poder no se alteraría realmente. Pero alguien de la calle –no sé como sería elegido, al azar quizá- sería el presidente. Otro sería el vicepresidente. Otros serían senadores, diputados, jueces de la corte suprema, policías. Sólo duraría una semana y después todo volvería a la normalidad. Creo que lo necesitamos. Sí. Algo así

Tal vez suene ofensivo, pero tengo la sensación de que me estás cargando…
Un poquito. Pero no sé. La gente tendría que ser sincera, real, por una semana. Y eso podría ayudar el resto del año. Debería haber alguna forma o un ritual. Pienso que realmente se necesita algo así.



Hay algunas palabras que son recurrentes en tu diálogo. Una es “ritual” ¿Qué significa para ti?
Es como la escultura humana. En algún sentido es como el arte, porque le da forma a la energía, y de algún modo es una costumbre o una repetición, un espectáculo histórico o un plan periódicamente recurrente, que tiene un significado. Lo abarca todo. Es como un juego.

¿Hay un ritual o un sentido lúdico en lo que haces, o en lo que hacen los Doors como grupo?
Sí, es un ritual en el sentido de que usamos los mismos accesorios, la misma gente y las mismas formas, una y otra y otra vez. Definitivamente, la música es un ritual. Pero no creo que esto esté clarificando qué es un ritual, ni agregando nada al asunto.

Dijiste que Norman Mailer ha adquirido una postura cada vez más compleja y moral. ¿Qué quisiste decir?
Actitud sería una palabra mejor. Actitud. Es que he venido leyendo sus cosas desde la secundaría. Ha experimentado muchos cambios y es un observador político muy astuto, obviamente. Creo que el tipo quiere ser presidente. Algo que dije una vez: la extensión lógica del ego es Dios. Y creo que la extensión lógica de vivir en los Estados Unidos es ser el presidente.

¿Más que ser un Babe Ruth o un John Wayne contemporáneos?
Estoy seguro de que John Wayne va a buscar algún puesto político. Y si Babe Ruth estuviera vivo, probablemente se presentaría como candidato de alguna cosa. Es una democracia y nadie cree en los líderes, y sin embargo hay líderes. Existe una red política y de algún modo la extensión lógica de estar vivo en una comunidad democrática es ser un líder. Creo que el presidente es alguien que puede presentar al sistema a la mayoría de la gente como si fuera un organismo vivo completo. Es por lo general alguien de más de 40, que ha tenido experiencias humanas comunes: esposa, hijos, guerra, creatividad, comunicación íntima, relaciones políticas, amigos.

¿A cuál crees que representa Mailer?
Mailer es un anarquista, un comunista, un capitalista. Es un esposo, un padre, un amante, un conservador, un político, un héroe, un escritor, una mente. Ha convertido más tantos que cualquiera de los otros candidatos actuales.

¿Cómo es que eso le ha dado un sentido de moralidad?
Bueno, a él le interesa la moralidad. Una vez dijo que son las acciones de un hombre, no sus sentimientos, las que hacen la historia. Y no ha trabajado solamente en el ámbito artístico y espiritual: además se ha metido en serio y ha encarnado sus propias convicciones. Tiene otra frase. Siempre la tiene a mano. Dijo que algo es algo...es como poner arena en un cárter de auto sólo para ver qué tipo de sonido hace. En algún sentido ése es el motivo por el que apoyaría a Mailer en su candidatura.  Podría ser que él no concordara con que eso es lo que quiere hacer, pero a mí me gustaría oírlo dentro del cárter sólo para ver qué tipo de sonido haría.

Me muero por tu definición de moralidad.
Mejor te doy mi definición de política, que en realidad no la pensé bien, pero es hasta donde he llegado hasta ahora. Para mí, la política no es más que la búsqueda del poder privado por parte de determinados individuos. Pueden disfrazarlo con cualquier ideología, ponerlo en los términos de las tonterías románticas o filosóficas que quieran, pero en esencia es una búsqueda privada del poder. Creo que tu religión, tu política, tu filosofía, no son tanto lo que fumas, tomas, usas….Ni tu pelo, tu cara, o lo que has hecho. Tu religión o tu política es aquello a lo que le dedicas más tiempo. Nada más, nada menos. Es una explosión de logros. No creo que importe si eres comunista, anarquista, capitalista. Eso no importa.

Mencionaste la religión al pasar, y veo que muchas veces usas una cruz. ¿Eres católico?
La relación es como la filosofía, es a lo que le dedicas la mayor parte de tu tiempo. Podría ser una mujer. Podría ser una droga. Podría ser el alcohol. Podría ser el dinero o la literatura. Creo que la religión es en lo que piensas y para lo que te esfuerzas más. Yo estoy medio atrapado en el juego del arte y la literatura. Como te dije, mis héroes son artistas y escritores.

Y la cruz que usabas era…
Casi un accidente. Fui criado en una cultura cristiana y la cruz es uno de sus símbolos, eso es todo.

¿Te ves dedicándote más a la escritura?
Ese es mi gran deseo. Siempre ha sido mi sueño.

¿Quién te inició en la poesía?
Supongo que fue quienquiera que me haya enseñado a hablar. En serio. Creo que fue la primera vez que aprendí a hablar. Hasta el advenimiento del lenguaje, era tocar: comunicación no-verbal.

¿Qué opinas de los periodistas?
Yo podría ser un periodista. Creo que las entrevistas son la nueva forma del arte. Creo que la auto-entrevista es la esencia de la creatividad. Hacerte preguntas a ti mismo y tratar de encontrar respuestas. Lo que hace un escritor es contestar una serie de preguntas que no han sido pronunciadas.

Dos veces dijiste que habías logrado manipular a la prensa ¿Qué tan manipulada fue esta entrevista?
Nunca se puede soslayar que lo que dices quizá llegue a ser publicado algún día, así es que eso están dando vueltas en la cabeza. Traté de olvidarme.

¿Hay algún otro tema del que quisieras hablar?
¿Qué tal...¿te gustaría hablar del alcohol? Sólo un diálogo breve. No una larga crítica. ¿Del alcohol como opuesto a las drogas?

OK. Parte de la mitología te considera un fuerte bebedor.
En un plano muy básico. Me encanta beber. Pero no puedo soportar tomar sólo leche o agua o Coca-Cola. Lo arruina, para mí. Tienes que tomar vino o cerveza para completar una comida. (Larga pausa).

¿Eso es todo lo que quieres decir? (Risas)
Emborracharse…. Tienes el control hasta un punto. Es tu elección, cada vez que tomas un sorbito. Tienes un montón de pequeñas elecciones. Es cómo…Supongo que es la diferencia entre el suicidio y una capitulación lenta…

¿Qué significa eso?
Qué sé yo. man. Vayamos acá al lado a tomar algo.

 Entrevista por Jerry Hopkins
Publicación: Rolling Stone, Julio 1969




jueves, 7 de agosto de 2014

JAMES DOUGLAS MORRISON MUERTO EN PARIS… ¿PERO CÓMO?


PRESENTACIÓN

El escrito a continuación es lo que debió ser la base del guión cinematográfico de un documental que planificaba realizar en París, durante mis estudios en la escuela de cine E.S.E.C. Está basado en una larga y densa investigación realizada durante años por Jerry Hopkins, Danny Sugerman y Hervé Muller.

Aprovechando mi estadía estudiantil en París decidí investigar por mi cuenta y corroborar todos los datos ya publicados en los libros de estos autores periodistas. Contacté a la mayoría de personas involucradas en la investigación aún con vida. Fui a todos los lugares mencionados. Pregunté. Mucho. Llegué a llamar a Jerry Hopkins a L.A. pero por teléfono era lento e incómodo obtener información: “came to L.A.”….No podía. Conversé con la mayoría de testigos. Casi todos. Sólo una persona no quiso decirme ni responder absolutamente nada. La llamé repetidas veces a su casa, a la oficina de su productora, a la universidad. Finalmente fui a intentar conversar con ella en una presentación de uno de sus tantos y respetados documentales. La abordé saliendo del recinto y en los pocos metros que caminé junto a ella solo atinó a decirme: “Yo ya dije todo lo que tenía que decir en mi última entrevista a Paris Match joven, deje descansar en paz a mi amigo, respételo, respéteme”. Y se subió a su auto. Era Agnes Varda, la cineasta documentalista más importante e influyente de Francia. La única amiga francesa de Jim Morrison. Sin ella y sus respuestas mi documental no tenía ningún sentido. No lo tuvo.

Raúl Lino Villanueva.


James Douglas Morrison

Muerto en Paris…

¿Pero cómo?



Por Raúl Lino Villanueva
Paris 2004 – Lima 2012.



Sábado 3 de julio de 1971.

9h24m. En una bella mañana de verano, delante de la puerta principal del Nº 17 de la angosta calle Rue de Beautreillis, en el viejo barrio de Marais, se detiene una furgoneta roja, llegando desde la Rue St. Antoine; bomberos con sus cascos rojos salen corriendo inmediatamente, bajo la dirección del Lieutenant (comandante) Raisson, llamados por un problema de asfixia. Son recibidos por una mujer joven en bata blanca que no hablaba francés. Es Pamela Courson, quien los conduce a la sala de baño, allí descubren a un hombre desnudo, de fuerte corpulencia, lo sacan de la bañera con la esperanza de poder reanimarlo pero muy rápido se dieron cuenta que ya era muy tarde. James Douglas Morrison, Jim Morrison, cantante de The Doors, rock star en fuga, llegado a Francia incognito para encontrar la felicidad anónima encontró por fin esa paz tan buscada.

  Dos amigos de la pareja, Alain Ronay y Agnes Varda llegan al lugar, fueron llamados por Pamela algunos minutos antes, quien les habría dicho: “No logro despertarlo…creo que se está muriendo”. Fueron ellos los que llamaron a los bomberos.
Con el mayor tacto posible, el Lieutenant Raisson anuncia la noticia a los amigos del difunto. Les explica que el cuerpo aún estaba caliente y que hubiera sido probablemente suficiente intervenir una hora más temprano para poder salvarlo. Les informa también la necesidad de llamar inmediatamente a la policía, mientras el cuerpo de Morrison, al cual se le vistió con una bata, es transportado sobre la cama del cuarto al lado. Es allí que Agnes Varda  y Alain Ronay vieron por última vez a su amigo. Se ocupan también de Pamela, quien parece ahora entrada en un estado de letargia.

  A las 09h40m la furgoneta de la policía ingresa a la Rue Beautreillis. El Comisario de Bomberos explica en unas cuantas frases sucintas la situación al inspector Jacques Manchez, de la comisaría del 4to Arrondisement (Distrito). Más tarde, durante el día, el jefe de bomberos testifica en buena y debida forma:

-      errores de origen

“…Esta mañana, a las 09h20m, llegué como jefe de guardia del furgón de bomberos a la calle Beautreillis, Nº 17 en Paris 4, 3er piso derecha, por un llamado de asfixia. Llegando al lugar la puerta nos fue abierta por una joven mujer que no hablaba francés quien nos llevó a la sala de baño. En este lugar se encontraba en la tina un hombre completamente desnudo de fuerte corpulencia. La cabeza se encontraba fuera del agua reposada sobre la parte derecha echada hacia atrás. La tina estaba llena de agua ligeramente teñida de rosa, el brazo derecho reposaba sobre el borde de la tina en la cual el agua aún se encontraba tibia, así como el cuerpo. Con la ayuda de mis hombres saqué el cuerpo y lo pusimos en el piso de la habitación principal donde comencé a practicarle masajes cardíacos pero me di cuenta rápidamente de la muerte de la víctima. Hice poner el cuerpo sobre la cama.

SI (interrogándolo). Cuando entré a la sala de baño había agua en el piso cerca de la tina y la bata de la persona que nos abrió la puerta estaba mojada. Sí, un poco de sangre salió de la fosa nasal derecha cuando pusimos el cuerpo sobre el piso”

  Una vez partido los bomberos, los representantes del orden hacen una rápida inspección del lugar e interrogan a Pamela y a Alain – éste último su francés era impecable, hacía de interprete. Finalmente conducen a Pamela y a Alain a la comisaría del Arsenal esa misma tarde.




17, rue de Beautreillis


VERSION OFICIAL

Lo que Pamela declaró en su deposición es considerada como la versión “oficial” de la muerte de Jim Morrison. Aquí un extracto (con faltas de tipeo):

Audición de “Mlle COURSON Pamela”, traducido por Alain Ronay y recibido por el oficial de policía Jacques Manchez el 3 de julio de 1971 a la 15h40m:

“Anoche cené con mi amigo me explico mal, no cené con mi amigo anoche y mi amigo salió a cenar en un restaurant sin duda del barrio. Cuando mi amigo regresó fuimos los dos al cine a ver “La Vallé de la Peur” (NR: Purshued), el cine se encuentra cerca del metro Le Pelletier se llama creo “Action Lafayette”? Regresamos del cine cerca de la 1 de la mañana, lavé el servicio y mi amigo proyectó películas caseras con su cámara.
Mi amigo parecía en buena salud, parecía estar muy feliz; pero debo decir que mi amigo no se quejaba nunca, no era así. Luego escuchamos algunos discos, debo decir que el tocadiscos está en el cuarto principal y escuchamos música echados ambos sobre la cama. Creo que nos quedamos dormidos cerca de las 2h30 pero no puedo decir exactamente, el electrófono se detiene automáticamente.

SI (bajo interrogatorio): No, no tuvimos relaciones sexuales anoche -  Cerca de las 3 y media, creo ya que no hay reloj en la habitación principal y no me preocupé de la hora, Fui despertada por el ruido que hacía mi amigo respirando, su respiración era ruidosa y tenía la impresión que se atoraba, aquello hacía ruido, sacudí a mi amigo y le di algunas cachetadas para intentar despertarlo, lo sacudí. Se despertó, le pregunté que estaba pasando, yo quería llamar a un doctor. Se levantó y caminó en la habitación y me dijo que quería tomar un baño caliente, se dirigió hacia la sala de baño, hizo correr el agua, mientras se encontraba en la tina mi amigo me llamó diciéndome que tenía nauseas y que quería vomitar. Fui a la sala de baño, en el camino cogí en la cocina un recipiente tipo marmita de color naranja, mi amigo vomitó en el recipiente comida, me parece que había sangre, vacié el contenido y mi amigo nuevamente vomitó en este recipiente únicamente sangre, y una tercera vez coágulos de sangre. A cada vez vacié el contenido en el lavabo de la sala de baño y seguido enjuagaba el recipiente. Y mi amigo me dijo que sentía raro pero me dijo “No estoy enfermo, no llames a un doctor, me siento mejor, se terminó”. Me dijo “Vete a dormir”, que iba a terminar su baño y que vendría a unírseme en la cama. En ese momento me pareció que mi amigo me pareció que estaba mejor por que había vomitado. Sus colores le habían vuelto un poco. Me fui a acostar nuevamente y me dormí rápidamente, estaba aliviada. No sé cuanto tiempo dormí, me desperté asustada y vi que mi amigo no estaba acostado a  mi lado, corrí hasta la sala de baño y vi que mi amigo aún estaba en al tina, su cabeza no estaba en el agua, parecía dormir, su cabeza estaba apoyada en el borde de la tina, había un poco de sangre en su fosa nasal. Lo sacudí, creí poder despertarlo, creía que tenía un malestar y que él lo sabía. Intenté sacarlo de la tina pero no pude. En ese momento llamé al Sr. Ronay, un compatriota, para que llame a una  ambulancia. Luego de alrededor de una media hora Monsieur Ronay vino a mi casa. Cuando el Sr. Ronay llegó con su amiga Sra Anièce Varda (Agnes Varda) llamaron creo a los bomberos o a la policía.”

Es una de las versiones de la muerte de Jim Morrison.

Evidentemente no es la única.





Restaurant Le Beautreillis


VERSION “ROCK’N’ROLL CIRCUS”

La versión más corrientemente sostenida era la sostenía que Jim Morrison murió de una sobredosis de heroína en un pequeño club parisino, el Rock’n’Roll Circus, un conjunto de cavas adornada de posters gigantes de rock stars en disfraces de payasos. Tiempo atrás el Circus habría sido el lugar más chic de París – venían los Led Zepellin, Richie Havens, Johnny Winters – pero durante el verano de 1971, las cosas iban a la deriva. Se tocaba aún rock’n’roll pero el espectáculo no estaba más en la sala, sino en los baños.

  Jim Morrison era ante todo un alcohólico. En París el ambiente junkie le era familiar, o al menos, lo conocía bien, no por que Pamela tuviera un uso esporádico de esta droga, si no por que eran los clubes donde los junkies se reunían que generalmente él escogía para ir a beber. Pamela frecuentaba a un grupo de junkies parisinos de buena familia (entre ellos, su último amante, un conde llamado Jean de Breteuil), Morrison los toleraba más o menos. Ellos también frecuentaban el Circus.
El Circus estaba situado en el 57 Rue de Seine, en la rive gauche (hoy en día el lugar se llama WAGG o Whisky a Go Go, el mismo nombre del club en L.A. donde los Doors se hicieron conocer), y le daba la espalda al Alcazar, un club mucho más respetable situado en el Nº 62 Rue Mazarine. Según muchos junkies del Circus, cuando llegaba la policía, solo había un camino para escapar: la cocina del Circus, cuales puertas colindaban con la cocina del Alcazar.

  Esta es la “Versión Circus”, según la investigación e informaciones recogidas  por Hervé Muller:

El 1ero o 2 de julio, Pamela esperaba un pedido de heroína particularmente pura proveniente de Marseille. Después de la función de cine, más tarde, pasada la media noche, Morrison habría ido al Rock’n’Roll Circus, una vez más. ¿Solo o con Pamela? El dealer proveniente de Marseille respondía al sobrenombre de “El Chino”. Se pretendía que tenía un laboratorio en Marseille donde fabricaba heroína mucho más poderosa que aquella que se vendía habitualmente, “pura” a casi 30% en lugar del 5% o 10% de la que se vendía en el mercado. Se cuenta la historia siguiente:
“El Chino”, quien no consumía heroína, vendió una pequeña cantidad a otro dealer, un tal Michel, quien revendía a los pequeños dealers del Circus. Uno de ellos, el Petit Bernard (o Robert), quien al parecer era el contacto de Pamela, compró por US$100 y a la vez revendió el paquete a Morrison por US$200, previniéndolo “This is a very strong stuff”. Morrison no consumía heroína. “Está bien” le habría dicho, “No es la primera vez que consumo”. Todos los que lo vieron aseguran que parecía muy nervioso. Muerto de miedo. Todos le dirían igualmente a Hervé Muller que la transacción se hizo en los baños de hombres del Circus. Allí  Morrison aspira heroína y colapsa, cayendo al piso en un estado comatoso. Los junkies presentes, quizá una pareja de “amigos” de Pamela intentaron ponerlo nuevamente en pie, atravesaron el club con el, pasaron por la cocina del Alcazar y lo metieron en un taxi.
A este momento de la historia, consideramos que Morrison estaba aún con vida. Es una suposición razonable. En la mayoría de sobredosis de heroína, la víctima muere generalmente una o dos horas después de haber pasado por un estado letárgico, de estupor y luego el coma (cuando dos depresores del sistema nervioso central, en este caso el alcohol y la heroína, se combinan sinérgicamente, aquel que los utiliza recibe un gran K.O.). Seguidamente se piensa que Morrison fue llevado a su casa y que lo metieron en la tina de baño llena de agua fría para intentar reanimarlo, tratamiento habitual en caso de sobredosis, a pesar si el aspecto práctico aquí,  da lugar a más preguntas.


PAMELA
 ¿Qué sucedió realmente en París el 3 de julio de 1971? Cuando Pamela murió el 25 de abril de 1974 a la edad de 27 años – la edad de Morrison cuando murió – se llevó con ella la respuesta al enigma de la muerte del cantante de The Doors.

  Jerry Hopkins, co-autor del Best Seller No One Here Gets Out Alive (1980) realizó una investigación por su cuenta dentro del círculo íntimo de Pamela y Jim en Los Ángeles. Escribió en su libro Jim Morrison: The Lizard King (1992) haber quizá ignorado, al menos subestimado o mal comprendido el papel que tenía y desempeñaba Pamela en la vida de Jim Morrison. Dos años después de la muerte de Morrison, Hopkins se encontró con Pamela, pero no habiendo podido obtener nada preciso sobre la muerte de Morrison decide interrogar  a una de sus primeras fuentes, Diane Gardiner, la ex agente publicitaria de The Doors y una de las amigas y confidentes mas cercanas de Pamela.

 Después del entierro de Morrison y de su regreso a L.A., Pamela se instaló en el departamento de Diane, en Sausalito, California. Diane le pide disculpas a Hopkins por no haberle dicho mas en la época en que éste la entrevistó cuando preparaba el No One Here…; ella le explica que le había prometido a Pamela no revelar nada sobre la muerte de Jim. En la época, Pamela estaba aún con vida y Diane siguió fiel a su palabra.

Pam estaba muy mal con ella misma, recibió un terrible shock - dice Diane - Durante muchos meses deambulaba por la casa hablando sola, diciendo cosas sin sentido ni lógica. Se reprochaba constantemente la muerte de Jim, nunca he visto a nadie sentirse tan culpable. Intentó consagrar su vida a una única persona. Eso es todo. Era su vida. Él era toda su vida.

A medida que Diane y Pamela pasaban más tiempo juntas, fragmentos de la historia comenzaban a juntarse, formando poco a poco una historia creíble, la cual explicaba el sentimiento de culpa de Pamela.




VERSIÓN DIANE GARDINER
 Aparentemente, Jim y Pamela consumían algunas veces juntos heroína, pero es poco probable que él supiera que ella consumía regularmente. También, explica Diane, cuando Jim vio a Pamela sobre esa línea de polvo, es posible que él creyera que era cocaína, una droga que él apreciaba. En ese caso, podemos pensar que sonrió y simplemente se unió a Pam para aspirar una línea él también. Y agrega Diane, a su conocimiento, Pamela nunca consumía heroína con Jim o en su presencia, no al menos hasta ese día.

Por otra parte es posible que haya sentido o comprendido que era heroína. Diane confiesa que, según Pamela, Jim estaba verdaderamente en un estado muy depresivo. El año anterior particularmente él había planificado o simplemente conversado varios proyectos: un guión con Michael McClure, un álbum de poesía con John Haeny, un espectáculo con Fred Myrrow, un libro de poesía sobre el juicio de Miami, una ópera...pero nada se concretó. La mayor parte de los proyectos habían nacido muertos. Además Morrison había engordado mucho, era alcohólico e impotente (un efecto perverso del alcohol) y París no había cambiado en nada esa situación. Desde hacía días había caído en un estado depresivo a tal punto que Pamela y Alain (Ronay) estaban terriblemente inquietos. Ni siquiera ellos lo habían visto nunca en ese estado. Intentaba escribir, pasaba horas en su mesa de trabajo, pero las palabras no llegaban. Quería parar de beber, pero no se hacía ilusiones.
El viernes 2 de julio, durante su caminata con Ronay, tuvo un ataque repentino de hipo que duró cerca de una hora y al regreso tuvo dificultades para espirar mientras subían madera para la chimenea desde la entrada del edificio hasta el apartamento.
Envía a su editor en New York un telegrama telefoneado (NR: Fax!) pidiéndole que cambie la foto de la portada prevista para la edición de bolsillo de su libro de poesía The Lords & The New Creatures, pronto a editarse. Llegada la noche renuncia a seguir escribiendo y se sumerge en la lectura del periódico Newsweek, en la cual el tema de la portada era…la heroína. Para sacarlo de su mórbida letargia, Alain sugiere ir a cenar fuera. Se instalaron los tres en al terraza de un restaurant cerca del apartamento, El Beautreillis. Jim habla poco, sombrío. Antes de irse, Alain les recomienda una película, Purshued (La Vallé de la Peur) con Robert Mitchum en el marco del festival “Historia del Oeste visto por el Este”, en el Action Lafayette, en el 9ème Arrondisement. Según el testimonio de Pamela, ella fue con él.
  Jim  Morrison estaba en contra de la heroína, él estaba prendido al extremo sobre otra droga: el alcohol. Jim Morrison bebía. Whisky, gin, vodka, vino, cerveza, bebía de todo. Pero también había probado otras drogas en algún momento: ácidos, cocaína, hachís, pero tenía algo muy en contra de la heroína. Un hecho confirmado por todas las personas que hablaron con Hopkins.


  Una de esas personas era Danny Sugerman, el estudiante de catorce años que un día tocó la puerta de la oficina de The Doors para nunca más cerrarla. Es igualmente el co-autor con Jerry Hopkins del Best Seller No One Here Gets Out Alive.

Sugerman ha dado una versión ligeramente distinta a aquella contada por Diane Gardiner.



Las palabras que no llegan
(Morrison en su apartamento en París. Foto: Hervè Muller)



VERSIÓN DANNY SUGERMAN
 Danny Sugerman le explica a Hopkins que cuando Pamela le había hablado sobre la muerte de Jim, ella le suplicó de no decirle nada a “Hopkins”, quien intentaba por ese entonces obtener información de ella. Sugerman fue quien escribió el último capítulo del Best Seller. Tuvo allí la ocasión de decir la verdad, pero en lugar de decir lo que sabía, le fue leal a Pamela, aún estando ella muerta.

  Sugerman confiesa a Hopkins que él y Pamela, después que ésta dejó la casa de Gardiner para irse a L.A., hicieron el amor y consumieron heroína juntos. En estas conversaciones, grabadas, Sugerman dice haber interrogado a Pamela sobre París y la heroína. Ella le respondió primero que Jim nunca consumía heroína. En el momento que tuvo lugar esa conversación él y Pamela estaban precisamente colocados al tope de heroína. “Si estuviera con vida, - dijo Pamela - nos mataría a los dos Danny”.

-Sugerman: Eso no respondía a mi pregunta, pero no podía confrontar a Pamela con todo eso. Fue uno de los momentos más dolorosos de su vida.
-Hopkins: ¿Nunca dijo ella que la heroína fue en parte responsable de la muerte de Jim?
-Sugerman: Creo recordar que me dijo algo. Pero cuando estás al tope “stoned” de heroína, al punto de no poder tenerte de pie, tú no sabes  de lo que hablas, ni siquiera sabes si estás hablando, y no sé si te puedo contar esta historia, no sé siquiera si la comprendí bien, por que yo también estaba muy drogado. Pero recuerdo una conversación sobre la culpabilidad y moral a cero, algo así. Fue desenmascarada, Jim la había encontrado (la heroína). Sugerman reconstruye la conversación:
“-¿Qué es esto?
-Es cocaína” Jim pone un poco sobre la mesa y la separa en varias líneas largas y anchas, probablemente con su tarjeta de crédito. Pamela dice “Jim, no hagas tanto, Jim, no mucho”. Danny nuevamente: “…en lugar de decirle Jim, es heroína, por que ella la escondía como de costumbre, ella sabía que él no consumía y él quería que ella no consumiese. Él había visto lo que la heroína  había hecho con sus amigos. Entonces recuerdo, si, un sentimiento de culpabilidad y de alguna implicación. Jim descubrió su guarida y Pamela le habría dicho “Oh Jim, sólo es cocaína…” y él no estaba en un viaje, consumiendo, no al menos en esos momentos pero a pesar de ello dijo: “consumamos un poco”. Y se preparó una línea y la aspiró como si fuese cocaína.”

Danny Sugerman insiste sobre el hecho de que él no estaba enterado de la verdadera historia, por que solo era una de las versiones entre las muchas que le había contado Pamela. La versión que ella contaba más coherentemente era la versión “oficial”.

  Las confidencias de Alain Ronay y Agnes Varda a la revista Paris-Match en 1991 veinte años después de la muerte de Jim Morrison hacen más creíbles aún las cosas.






VERSIÓN
ALAIN RONAY / AGNES VARDA
 Pamela tomó a Ronay por el brazo en el apartamento mientras que el doctor examinaba el cuerpo de Morrison. “Dime brevemente como murió” le dice Ronay. Ella le dijo. Y Ronay y Varda  aceptaron guardar silencio sobre eso…hasta sus confidencias a la muy popular revista Paris-Match en 1991, veinte años después de la muerte de Morrison.

  Pamela le dijo a Ronay que ella y Jim aspiraban heroína desde hacía dos días. Agrega que habían aspirado la noche anterior y además en ese medio día, después del paseo de Jim y Ronay y antes que salgan a cenar.
Después de la función de cine y el restaurant regresaron al apartamento y consumieron nuevamente heroína. En esta versión dice no haber hecho el servicio, ni que Jim vio películas caseras. Ella dijo que él escuchó algunos discos de The Doors, incluido el primero, el que contenía The End. Ella dijo que en un momento Jim se levantó de la cama y volvió a aspirar heroína, tanto así, dice ella, que consumió más que ella. Precisa que el toca disco continuaba tocando un disco de The Doors cuando se fueron a dormir.
Ronay recuerda que Varda le preguntó: “¿Quién tenía la heroína? ¿Eras tú?” Ella le respondió “Por supuesto”. Pamela dijo que se despertó por la bulla de la respiración de Jim, es lo mismo que le dijo a ala policía. Cuando se dio cuenta que él no estaba en la cama, se fue a la sala de baño y lo encontró en la bañera. Sangre salía de una de sus fosas nasales. Jim comenzó a vomitar, dijo ella, entonces fue hasta la cocina y regresó con un recipiente. Jim vomitó tres veces y a cada vez Pamela dice que ella fue a limpiar el recipiente. Dijo que se fue a dormir luego que Jim le dijo que ya se sentía mejor. Mientras tanto, las declaraciones de Ronay y Varda discrepan un poco.

Varda recuerda claramente que cuando ellos llegaron, Morrison aún estaba en la tina, rodeado de bomberos. Ronay de su lado, afirma que Morrison estaba ya en su cama y que él nunca vio el cuerpo.
Varda dice que cuando llamó por ayuda, eran las 8am, una hora en la cual nunca responde le teléfono. Pero el lieutenant Raisson escribió que eran las 9:20am cuando llegó al 17 rue de Beautreillis…¿Por qué esta hora y veinte minutos de diferencia?¿De qué hablaron durante esa hora y veinte minutos? Pamela ha afirmado siempre, en particular en sus diversas deposiciones policiales, que Morrison falleció entre las 5.00 y 5:30am – una declaración que nadie, y comprendidas las autoridades, no pusieron nunca en duda – está por tanto en total contradicción con el proceso verbal establecido en la época. En realidad eran alrededor de las 8:00am cuando el cantante de The Doors expira. Pamela se llevó a la tumba el secreto de sus mentiras…..¿Porque estas tres horas de diferencia? ¿Al menos que Alain Ronay sea la clave del misterio? ¿No fue él el intérprete? ¿Por qué librarse a la prensa después de veinte años con declaraciones detalladas de la muerte de su amigo? Más aún porque éstas están en fragantes contradicciones con su deposición a la policía parisina del 3 de julio del 1971. ¿Por qué Pamela dijo en su deposición que Morrison salió a cenar solo cuando en efecto salió con ella y Ronay?

Muchas preguntas en suspenso, pero una certitud: Morrison murió ese día, a pesar de los inevitables rumores.






Sábado 3 de julio de 1971.

En pánico, por que ella no hablaba francés y por que no podía hacer una llamada telefónica para pedir ayuda, Pamela marca el número de sus mejores amigos en París, Jacques Demy (el cineasta) y su esposa Agnes Varda, donde se aloja Alain Ronay, su amigo francés de L.A.  - Años atrás, en 1968, Demy intentó pasar la barrera de protección que rodeaba a The Doors para darle a Morrison el rol principal de su primera película en los E.E.U.U., Model Shop. Era la época en la cual el éxito de Paraguas de Cherbourg lo había convertido en un cineasta muy solicitado. Agnes Varda también intentó contratar a Morrison para un documental impresionista, Lions Love

 En la casa del 1er Arrondisement, es Alain Ronay quien contesta la llamada (Demy está ausente, de viaje en Londres) y escucha a Pamela decirle “no consigo despertarlo, creo que se está muriendo”. Apenas colgó, Ronay entra al cuarto principal, despierta a Varda y le reporta las incongruencias que acaba de escuchar. Ronay escribió sobre un papel la dirección de Morrison mientras que Varda marcaba el número de emergencia de los bomberos, Ronay le dice rápidamente de no decir palabra alguna sobre la fama de Morrison y, después de haber colgado, se largaron rápidamente en auto al apartamento.
El Lieutenant (comandante) de Bomberos Alain Raisson anota en su reporte que él y sus hombres fueron llamados por un caso de “asfixia”, y que fueron recibidos por una joven que no hablaba francés. Era Pamela. Ella los conduce a la sala de baño en donde encuentran a un hombre desnudo y de fuerte corpulencia, la cabeza se encontraba fuera del agua reposada sobre la parte derecha echada hacia atrás. La tina estaba llena de agua ligeramente teñida de rosa, el brazo derecho reposaba sobre el borde de la tina. El reporte agrega que el agua aún se encontraba tibia, así como el cuerpo.
A su llegada, Ronay pregunta: ¿está bien?” y le responden de preguntar arriba. Sube con Varda. Con la ayuda de sus hombres, Raisson desplaza el cuerpo desde la tina hasta la habitación, allí lo acuestan en el piso para realizar una reanimación cardio-pulmonar. Raisson dice que una pequeña cantidad de sangre salió de la fosa nasal derecha de Morrison cuando lo acostaron, mientras Ronay y Varda llegan al apartamento. Cuando estaba claro que Morrison estaba muerto, Raisson y sus hombres ponen el cuerpo en la cama. Cuando Ronay y Varda entran al apartamento, se dirigen directamente hacia Pamela. Ella les dice simplemente que Morrison está muerto. Antes que puedan hablar más tiempo llega la policía, con el inspector Jacques Manchez, quien encuentra el cuerpo de Morrison recubierto por una frazada. Un segundo reporte fue establecido, Manchez nota un poco de sangre corriendo bajo una fosa nasal, una especie de costra tapando la otra fosa nasal y ordena descubrir el cuerpo. Busca huellas de “traumatismo”, heridas, marcas de agujas, pero no encuentra nada. Nota igualmente que no existe signo alguno de “desorden” en la habitación (evidencia de discusión).


En un esfuerzo por disimular las cosas durante más tiempo, Ronay y Pamela le dice al oficial que el nombre de Jim era Douglas James Morrison, invirtiendo así el primer y segundo nombre. Agregan simplemente que era poeta. Manchez parece intrigado y pregunta: ¿Cómo podía ser poeta? Era tan joven!!!” Ronay responde: “¿Acaso Víctor Hugo nació con la barba blanca? ¿Acaso Rimbaud nació con una?” Manchez pregunta como un simple poeta podía pagarse un apartamento tan grande en un barrio como ese (pudiente), Ronay retoca que Morrison era rico, independientemente del resto.
Su conversación fue interrumpida por la llegada del médico legista Max Vasille, quien era parte de la facultad de Medicina de Paris. Fue llamado por la oficina del comisario Robert Berry. Según las reglas del código de procedimiento penal Manchez le dice a Ronay que la apertura de una investigación policial dependerá de las conclusiones del médico. Ronay pregunta sobre que clase de investigación hablaba. Manchez responde que si el doctor encuentra algo anormal, varios inspectores estarán a cargo de tal investigación. Cuando el doctor Vasille sale del cuarto, le pregunta a Pamela si Morrison había consumido drogas. Ronay respondió en su lugar. Dijo que Morrison bebía pero que no consumía nunca droga alguna, que ni siquiera fumaba marihuana en Los Ángeles, donde se encontraba tan fácilmente como a cigarrillos.

El reporte oficial del médico redactado más tarde durante el día concluía en una muerte natural. Escribió que encontró un poco de sangre al nivel de las fosas nasales, pero decía que el cuerpo no presentaba ningún trazo de lesión (equimosis, inyecciones). Vasille se refirió igualmente a la conversación que tuvo aparentemente con Ronay precisando que Morrison se quejaba de dolores en el pecho desde hacía un tiempo. El doctor concluyó en “problemas coronarios, quizá agravados por el abuso de bebidas alcohólicas”. El cambio de temperatura causado por el baño de agua caliente pudo haber agravado bruscamente estos problemas y provocado un “infarto al miocardio”.

Mientras el doctor examina el cuerpo, el teléfono suena. Era el “amigo” francés de Pamela, Jean de Breteuil, el conde. Pamela se lleva el teléfono a otra habitación y le dice a su amigo sobre la muerte de Morrison. Al momento de su llamada, el conde se encontraba en compañía de la pop star inglesa Marianne Faithfull (Sra Jagger), un hecho que explicaría mas tarde como la noticia de la muerte de Morrison comenzó a circular.
Aparentemente Pamela nunca contó a nadie lo que ella y el conde se dijeron al teléfono y éste murió unos años más tarde de una sobredosis de heroína, como Pamela.
Después de haber colgado, Pamela regresa donde Ronay y Varda y toma del brazo a Ronay. “Dime brevemente, como murió” le dice Ronay. Y ella le dijo. Varda la toma de la mano y le dice que Jim está muerto al menos desde hace una hora y media, antes de la llegada de los bomberos. No había nada que ella pudiera hacer. Pamela dijo “Jim parecía tan calmado. Sonreía”. Estaba en estado de shock. Pamela les saca entonces un papel que ella dice ser el contrato de matrimonio que ella y Morrison establecieron en 1967 en Colorado, pero que nunca hicieron certificar. Ella pregunta a sus amigos si ellos pensaban que la policía lo aceptaría como prueba de su matrimonio.

Ronay dice que él no quería que la muerte de Jim Morrison y su entierro se conviertan en el circo que habían sido recientemente los entierros de Jimi Hendrix y de Janis Joplin y como el día avanzaba, la ficción comenzaba a tomar forma. Mientras que Pamela, Ronay y Varda decidían un plan para enterrar a Morrison en el anonimato, la versión “oficial” de la muerte encontraba su conclusión.
Una parte del plan consistía en evitar explicar cualquier cosa a quien sea que llamase. La primera llamada – si olvidamos la del conde – provenía  de un amigo de Zozo, la mujer a quien Pamela y Jim alquilaban el apartamento. Pregunta si estaban libres para salir esa noche con él. Pamela responde que no, le dice que iba a pasar la noche con Jim. Cuando el teléfono suena una segunda vez, es Ronay quien responde. Era Hervé Muller, quien no había visto a Morrison desde hace tres semanas y quería darle un pequeño buen día, quizá organizar una salida. Ronay le responde que Jim Y Pamela estaban de viaje de fin de semana.
A las 3H40m de esa tarde, Ronay y Pamela se dirigieron a la dirección general de policía, comisaría de l’Arsenal, para hacer su deposición a fin que el caso pueda ser cerrado lo más rápido. Pamela fue la primera – Ronay traducía – y ella le dice al inspector Manchez que después de llegar a Paris, mientras se alojaban en el Hotel de Nice (el hotel donde vivió y murió Oscar Wilde durante su exilio), antes que se instalen en la rue de Beautreillis, Morrison comenzó a tener problemas respiratorios acompañados de accesos de tos crónica. Llamó a un doctor quien vino al hotel y prescribió algunos medicamentos para el asma. Pamela dice que no recordaba el nombre del doctor y que ellos botaron los medicamentos a la basura. Agrega que Morrison no gustaba de los doctores y que no se cuidaba. En su deposición, Ronay confirma lo dicho por Pamela, insistiendo sobre la frágil salud de Morrison. Declara: “Estoy seguro que mi amigo no tomó ninguna droga. Hablaba seguido de la estupidez que hacían los jóvenes consumiendo ese tipo de cosas. El sabía que sus problemas de salud eran muy serios”.

Al día siguiente, el comisario de policía Robert Berry estableció el último reporte oficial, resumiendo las declaraciones de los bomberos, de los oficiales de policía, del doctor Vasille, de Pamela y Ronay. Una última formalidad obligatoria antes de acordar el permiso de inhumación y cerrar el caso.

”Ningún elemento sospechoso ha sido encontrado en el lugar, ni el en apartamento ni sobre el cuerpo, que no presentaba ni equimosis, ni lesiones ni marca de inyecciones” escribió Berry.
Ninguna evidencia de acto criminal fue constatada, la autopsia no fue pedida y Pamela fue autorizada a tomar las primeras disposiciones para los funerales.



LA NOTICIA
 Pero la noticia la muerte de Jim Morrison hacía ya su camino en el medio “underground” parisino, y esa noche (sábado) alrededor de la medianoche, llega a las orejas del Cameron Watson, un exiliado americano que trabajaba como disc-jockey en una discoteca llamada La Bulle. Dos dealers de droga entran en la cabina de Watson.
“Hey, dice uno de ellos, vengo justo de venderle 3000 francos de heroína a Marianne Faithfull y estaba llorando.  Dijo que Morrison está muerto”.

Watson sabía que Marianne era una adicta y que ella estaba en Paris hacía una semana. No sabía que el amigo de Pamela, el conde, estaba con Faithfull cuando este llamó a Pamela, pero Watson creyó lo que Faithfull dijo. Para la música y declara por el micrófono: “Jim Morrison, fue encontrado muerto esta mañana”, en inglés y en francés.

Jean-Bernard Hebey, quien tenía un programa en Radio Luxemburgo, se encontraba en La Bulle esa noche, y anuncia la noticia en su programa del domingo. Durante todo el fin de semana, el cuerpo de Morrison quedó tendido sobre la cama del cuarto principal, envuelto en hielo, según el deseo de Pamela. El lunes, con la ayuda de Ronay, una empresa de pompas fúnebres fue contactada y un ataúd llevado al apartamento. Meten el cuerpo de Morrison. La historia toma rápidamente importancia y ese lunes por la mañana, la prensa nacional inglesa llama a las oficinas de Elektra Records en Londres para tener confirmación. Clive Selwood, quien dirigía la agencia en Londres, quiso verificar con las oficinas en París. Elektra Francia ni siquiera sabía que Morrison residía en París. Selwood llama enseguida a la embajada americana y a la policía parisina. Nadie sabía del hecho.
Alertado por Selwood, Bill Siddons, el manager de The Doors,  marca el número de Jim y Pamela en París, sin respuesta, intenta una y otra vez y, esta vez tuvo a Pamela al teléfono. Pamela comienza por negar que Jim estuviera muerto pero termina por decirle la verdad. Ella no gustaba de Siddons tanto como de los otros Doors pero sabía que él se  ocupaba de los negocios del grupo y que podía procurarle el dinero necesario para el entierro. Siddons vuela en el primer avión para tomar las últimas disposiciones y ayudar a Pamela a regresar a California. Él llega a Paris le martes por la mañana y estuvo de acuerdo con Pamela para organizar los funerales en secreto. Ese día y el siguiente, martes y miércoles, organiza lo que resta y ayuda a Pamela a hacer sus maletas y a juntar los efectos personales de Morrison, mientras que Ronay iba al cementerio Père-Lachaise para comprar un lugar para enterrarlo. Según Pamela, Morrison había visitado este cementerio y “exprimió su deseo de ser enterrado allí” para compartir el último refugio con Chopin, Bizet, Edith Piaf, Oscar Wilde, Balzac y Molière; Ronay se ocupa entonces del lugar, rechaza el primero que le ofrecen cerca de la tumba de Oscar Wilde y da su acuerdo para un lugar más discreto y favorable.

El miércoles por la mañana, un día antes del entierro, Pamela fue a la embajada americana para registrar el certificado de defunción, designando a Jim Morrison, cantante de The Doors, como “James Douglas Morrison, poeta”. No dice nada de su fama.
Al día siguiente, jueves, el cuerpo de James Douglas Morrison fue metido en tierra del cementerio Père-Lachaise, en un minúsculo lugar situado entre dos grandes sepulcros de mármol. Solo estuvieron cinco personas presentes: Pamela Courson, Bill Siddons, Alain Ronay, Agnès Varda y Robin Wertle, la secretaria de Morrison.

  
Tomorrow we enter the town of my birth…I want to be ready….







lunes, 21 de diciembre de 2009

EN LAS VEGAS CON ROBERT GOVER


Tomado del libro Jim Morrison: Life, Death, Legend, de Stephen Davis, Ghotam Books, Penguin group. 2004. Traducción por Raúl Lino Villanueva.


Robert Gover

El fin de semana del 19 y 20 de enero de 1968, después de tres semanas de descanso, los Doors reanudaron los conciertos en directo en el Carousel Theater de West Covina, cerca de Los Ángeles. La primera noche Jim estuvo genial, gracias a la energía de la música, desmayándose en el escenario y luego saltando hacia el micro, sin solución de continuidad. La noche siguiente, en el mismo lugar, estaba tan borracho que tuvo que apoyarse en el soporte del micrófono durante todo el concierto.

Durante la semana siguiente, Jim se puso a codificar las seis secciones de su poema épico The Celebration of the Lizard, que se suponía iba a llenar una o las dos caras del siguiente álbum de los Doors. También trabajaba en otro poema largo, Texas Radio, basado en las cadencias de los predicadores de la Biblia que él solía escuchar en el instituto. Presentó también al grupo su nuevo Orange County Suite, una serie de poemas cortos dedicada a Pamela. Ellos lo detestaron.

Jim también se veía con el novelista Robert Gover, autor de la novela de culto One Hundred Dollar Misunderstanding, de 1961. A Gover le habían dado el trabajo de hacer un retrato de Jim para el suplemento dominical del New York Times, y ellos habían almorzado juntos en New York la última vez que Jim estuvo allí. Jim había estado silencioso y distraído durante la comida, mientras que sus managers (“dos espabilados”, recuerda Gover) cotilleaban.

One Hundred Dollar Misunderstanding

Después Jim se llevo a Gover a pasear al parque y le dijo que estaba a punto de despedir a los managers. Jim miró a Gover y murmuró: “Mira, en realidad soy un poeta”. Sacó un cuaderno y se puso a leer en voz alta. “Había algo en cada poema que hacía que quisiera escucharlo otra vez – escribió Gover posteriormente – Ahí es cuando conocí al Jim Morrison poético, filosófico y muy leído”.

Después de ese encuentro, Jim empezó a frecuentar el apartamento de Gover en la playa de Malibú, estudiando la colección de libros de ocultismo del escritor y realizando proezas como balancearse de la baranda del balcón. Jim podía presentarse a las cuatro de la madrugada y asaltar la nevera. No paraba de preguntarle a Gover que debía hacer para que le publicaran los poemas. Una noche arrancó el Strange Days del tocadiscos de Gover y lo hizo pedazos a pisotones, profiriendo palabrotas de manera feroz. (La próxima vez que acudió a casa de Gover, Jim trajo un ejemplar nuevo del álbum y se ofreció a autografiarlo). En ocasiones se aparecía, encendía u porro e invitaba a Gover a pasear por la playa. Al anochecer, la novia de Gover hacía la cena. Cuando estaban a punto de sentarse a la mesa, Jim murmuraba: “¡Euuhhhh dejado a una chica…saben…sentada en el coche”. A la chica, la última conquista de Jim, normalmente muy joven, se la invitaba a cenar.

El Times apartó a Gover del reportaje cuando éste y el director no coincidieron en el enfoque, pero Jim siguió yendo al apartamento de Gover.

Una noche de colocón ellos decidieron ir en coche a Las Vegas, entonces todavía una bárbara ciudad del juego de la mafia, en el desierto baldío entre el Valle de la Muerte y el Paradise Valley de Nevada. Gover había vivido allí una temporada y le decía a Jim que eso era un campo de concentración auténtico. Jim quería conducir la enorme máquina de hierro de Detroit, un Old 98, hasta Las Vegas, y dijo que Pamela también quería ir. Pero justo antes de partir, Jim y Pamela tuvieron una pelea tremenda. (Una amiga de Pamela decía que Jim le podía haber contagiado la gonorrea a Pamela, y ella estaba furiosa de rabia). Así que Jim se fue a las vegas con Gover y su novia en plan de trío.

El 29 de enero de 1968, Jim condujo todo el día por el desierto, malhumorado, y llegaron a Las Vegas cerca del atardecer. Se reunieron con amigos de Gover, entre los cuales estaba un tipo negro llamado Don Chaney y su amiga, y fueron a cenar, y luego a un club de striptease llamado Pussycat A Go Go.

Jim lucía sus apretados pantalones de cuero, lleno de vino y hierba, formando parte de un grupo interracial de melenudos y pelucones en la conservadora Las Vegas. Se dedicó a provocar un desastre en una de sus juergas mejor documentadas. Cuando se bajó del coche ante el club de striptease, le gorreó un cigarrillo a Gover y se lo fumó entre las manos ahuecadas, como si escondiera un porro. El portero del club se metió con Jim y éste le respondió: “¿Por que no te subes a mi culo?”.

Tres semanas después, durante la grabación del Wainting for the sun...
 
De improviso el portero empuñó un taco de billar y lo partió en la cabeza de Jim con tres golpes rápidos. Conmocionado, Jim retrocedió y se puso a sangrar. El portero noqueó a otro de los amigos de Gover que intentó intervenir. El hombre negro – Chaney – se puso a gritar para que viniera la poli. En medio de este caos, Jim no dijo ni pío, recostándose en la pared con la cara ensangrentada. Los polis de Las Vegas llegaron en coche e inclinaron a Jim sobre el capó del auto patrulla. Jim comenzó a meterse con ellos: Cerdos de mierda. Huevones. Bastardos estúpidos, les voy a retirar las placas y van a volver a recoger basura Los polis detuvieron a Jim y a Robert Gover y los introdujeron dentro de la patrulla.

Posteriormente Gover escribió: “No sólo fue la situación grave del momento la que hizo brotar esa venganza invisible entre ángeles y demonios. También era el humor de la época, la guerra de Vietnam, el despilfarro de millones por todo el planeta lastimado injustamente por unos brutos uniformados como esos. Morrison pensaba y sentía en términos planetarios, y su mente tenía una manera extraña de retroceder en el tiempo, como si fuera la reencarnación de un sacerdote pagano al que hubieran quemado en la hoguera durante la Inquisición y estuviera aquí para vengar ese error, y todos los demás. En el alma de Jim Morrison había una rabia incontrolable contar la injusticia”

En la comisaría, el sargento echó un vistazo al pelo largo hasta los hombros de los detenidos y ordenó que se les hiciera un registro a pelo, un ritual humillante inflingido a los hippies. Luego los polis los rociaron con polvos anticucarachas. A Jim y a Gover les hicieron bajarse los pantalones – “Vamos a ver si son hombres o mujeres” – doblarse en dos hacia delante, les separaron las nalgas, y los rociaron con “una ráfaga final en todo el culo”. Lo que provocó la risita final de los polis que esa noche estaban de servicio. A Jim y a Gover se les acusó de embriaguez en público y de alterar el orden.


“Cuando ya nos habían fichado, tomado las huellas y metido en el depósito, James Douglas Morrison ya no estaba allí – escribió Gover – Sus ojos estaban desenfocados y él jadeaba como un dragón que echara fuego por la boca. Entonces fue cuando trepó por las rejas de nuestra altísima celda y se puso a gritar: Eh Bob, ¿no son los HIJOS DE PUTA mas feos que hayas visto nunca? (Hey, Bob, ain't they the ugliest motherfuckers you ever saw?) y otras linduras por el estilo, interpretadas con esa voz resonante y clara dicción que eran su marca de fábrica como cantante. No había manera de recordarle que la policía de Las Vegas gozaba de poder extralegal de liquidarte. Fuera lo que fuese la fuerza que el gobernaba no se preocupaba por su seguridad física, ni por la mía”.

Los polis que les detuvieron hicieron acto de presencia, les dijeron que a medianoche acababan el servicio y que les visitarían “en privado” cuando salieran. Gover estaba aterrorizado.

La novia de Gover les pagó la fianza a las once y media. Ellos se largaron de la comisaría de policía y fueron a recuperar el Old en el estacionamiento del Pussycat. Jim se puso al volante y decidió por el carril opuesto de la pista. Chaney agarró el volante y obligó a Jim a volver al carril y Gover lo sustituyó. Jim se reía como un loco. Fueron al Moulin Rouge, donde Jim decidió unirse al conjunto de jazz. Allí soltó uno de sus gritos dementes de Back Door Man y los músicos sencillamente dejaron de tocar. En este punto, Chaney, que tenía un físico de defensa de fútbol americano, agarró a Jim y le dijo que si no se comportaba esa noche era posible que le mataran. Terminaron en el apartamento de un amigo, escuchando discos de lo Doors. Chaney le dijo francamente a Jim que toda es “mierda de jerga” que escuchaba no lo impresionaba nada.

Al día siguiente, Jim condujo el Olds de regreso a L.A., llevó a Gover y su chica a cenar, y luego al Whisky A Go Go, en donde se lanzó a un análisis profundo de cómo los Doors habían desarrollado allí su música, gradual y metódicamente, refinándola frente a un público familiar y perspicaz. Jim se quejó que ahora él debía componer las nuevas canciones al frío, en el estudio. Ahora tenía que emocionar a millares de adolescentes chillones en palacios de hockey, chico que no tenían ni puta idea de lo que pasaba. Dijo que todo esto le aburría. Ellos dejaron a Jim en el motel Alta Ciénaga y se fueron a casa a Malibú. Después de esto, a Robert Gover no le quedaron ganas de hacer mucho mas cosas con Jim.

Las acusaciones de Nevada se desestimaron así que el abogado de Jim obtuvo el informe policial. Jim Morrison nunca volvió a Las Vegas. Esta no sería la última vez que una de sus patentes problemas se desencadenara a resultas de una pelea con la indomable Pamela Courson.